Porque queremos que la Fundación sea ese espacio donde nos reciben como en casa. Los sobrevivientes de TRATA después del haber vivido el dolor flagelo, deben atravesar con coraje la estigmatización pública. Porque sabemos que la atención con respeto, apoyo y confianza, es necesaria para continuar, soñamos con nuestra sede en Bogotá y Cali.